Autor: Becky Albertalli
Páginas: 320
Páginas: 320
Editorial: Puck Urano
*Gracias a la editorial por el ejemplar*
Sinopsis: Cuando se trata de tocar la batería, Leah Burke suele tener buen ritmo, el tiempo es como su especialidad. Pero en su vida personal las cosas suelen ir a destiempo. Leah, una anomalía en su grupo de amigos, es la hija única de una joven madre soltera, y su vida es sin dudas la menos privilegiada. Le encanta dibujar, pero se siente demasiado cohibida para mostrar sus creaciones. Y a pesar de que su madre sabe que es bisexual, ella aún no ha podido reunir el coraje para contárselo a sus amigos, ni siquiera a Simon, su mejor amigo abiertamente gay.
De modo que Leah, en realidad, no sabe qué hacer cuando su sólido grupo de amigos comienza a resquebrajarse de formas inesperadas. Con el baile de graduación y la universidad asomándose por el horizonte, la tensión crece cada vez más. Para ella es difícil dar con la nota correcta cuando la gente a la que quiere está sumida en conflictos, en especial, cuando se da cuenta de que tal vez quiera a una persona más de lo que alguna vez había pensado.
Hola, vengo a contarles sobre este spin-off de la famosa novela Love, Simon. Tengan en cuenta que si no han leído el libro de Simon, habrá pequeños spoilers (aunque siempre he dicho que los spoilers no importan mucho en los contemporáneos ¿o sí?, abro debate en comentarios jaja). Esta es la historia de Leah, la mejor amiga de Simón, meses antes de la graduación del lindo grupo de amigos que ya conocemos.
Puedo empezar mencionando que cuando me enteré de la existencia de Leah a Destiempo me emocioné bastante, porque yo tenía un ship, luego me confirmaron que Leah es bisexual y ya veía ese ship como head canon. También porque me siento identicada con Leah, no solo por la apariencia de su cuerpo, claro, es más porque ella es está persona que, aunque internamente se la pasa describiendo a sus amigos como rollitos de canela, no sabe demostrar lo mucho que quiere a las personas, actua como si le molestaran las cursilerías y muestras de afecto pero sólo porque le cuesta expresarlas, a veces piensa mucho antes de hablar y cuando se anima a decir lo que piensa sus palabras salen más hirientes de lo que sonaban en su cabeza y no puede evitar sentirse fuera de lugar de vez en cuando.
"A veces me siento excluida incluso cuando la vida se mueve junto a mí"
Sinceramente, esos aspectos que me hicieron esperar el libro con ansias estuvieron ahí, por lo que disfruté la lectura. Sentí la misma conexión con Leah y ¡la tensión sexual! santa vaca terminando en escenas melosas son vida para mí. Además de los momentos noños y tiernos que Becky narra con naturalidad no faltaron. Hay una parte en la que Simón habla de ir a una universidad donde hay gays nerds en vez de gays hipsters que simplemente me hizo querer releer Love, Simón. Otro aspecto positivo fue ver a Leah llamarle la atención a una de sus amigas más cercanas por ser racista, ósea, Leah honey, you're doing amazing.
Sin embargo, no todo fue de mi agrado. Becky cometió el error más grande de los autores al crear cualquier triángulo amoroso: hacer que uno de los intereses amorosos se vuelva un tonto para justificar que termine con el otro. Hacer que un personaje actue incongruentemente es la salida fácil y me molesta, siento que le quita autenticidad a la pareja que se queda junta. Si ustedes escriben no lo hagan, por fis. Otro fallo es dejar cabos sueltos y cerrarlos casualmente en el último capitulo, me parece más natural dejarlos sueltos. Y , finalmente, que se hayan desperdiciado tantas oportunidades, como ya mencioné, me encantó poder pasar el rato dentro de la confundida cebecita de Leah pero tampoco esperaba que era todo lo que iba leer. Estos últimos dos puntos van de la mano, si un par de capitulos dedicados al overthinking se hubieran escrito para cerrar las situaciones de Nick, los sentimientos de Garret, la madre de Leah, estaría mejor.
"Imagínense pasar su día sabiendo que alguien los lleva en la mente. Esa tiene que ser la mejor parte de estar enamorado, el sentimiento de tener un hogar en el cerebro de alguien más."
Con todo lo bueno y malo que encontré en este libro igual fue lo que necesitaba en ese momento, algo ligero, divertido, que sé que va hacerme reír un poquito y sonreír mucho. Lo recomiendo si están de humor para una lectura así, les caerá como anillo al dedo.

